El Equipo Intercontinental
Fraternidad Cristiana de Personas Enfermas y con Discapacidad

Frater

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Frater Intercontinental, como parte del colectivo de personas que cada día se enfrentan a innumerables barreras físicas y de comunicación, quiere unirse una vez más a este Día Internacional de las Personas con Discapacidad, desde su espíritu y experiencia.
En primer lugar, hacemos una invitación a reflexionar sobre el lema propuesto por la ONU: “Eliminar las barreras para crear una sociedad inclusiva y accesible para todas las personas”.
En esta línea manifestamos que aún hoy en día nos encontramos con barreras de actitud y dificultades de accesibilidad. No es una novedad y en algunas ocasiones, son obstáculos que creíamos superados pero que persisten: escalones, aparatos nuevos; o lenguajes y miradas que nos distancian. Por tanto creemos que es un tema que, aunque se ha tratado muchas veces y en el que se ha recorrido parte del camino, aún queda mucho por avanzar. La eliminación de esas barreras las vemos como nuevos retos por alcanzar. Nos mueve la esperanza de que lo conseguido es para el bien común, es decir, los beneficios de la eliminación de barreras afectan positivamente a toda la sociedad.
Según la Convención, la discapacidad es un concepto en evolución que “resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras de actitud y entorno que evitan su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con los demás”. Durante demasiado tiempo, y aún hoy en día, no se cree ni se reconoce que toda persona tiene unas capacidades a desarrollar y ofrecer, creando así una sociedad marginadora, una sociedad en la que, como mucho, considera la discapacidad como receptora de la ayuda de los demás.
En muchas ocasiones, la primera “barrera” que hay que superar es la mentalidad de la propia persona con discapacidad, cuando cree erróneamente que puede hacer poco o nada por los demás. El objetivo de la Fraternidad es ayudar a que la propia persona con discapacidad crea en sus capacidades y trabaje junto a otros para reivindicar su sitio dentro de la sociedad. Inspirados en la sabiduría de Jesús de Nazaret, seguimos invitando a la gente a levantarse y caminar, tomando las riendas de sus vidas y uniéndose a otros para superar los obstáculos.
Cuando nos vean activos y en disposición de poner nuestras capacidades al servicio de los demás, aportando nuestro “granito de arena”, sólo entonces, empezará a caer otra “barrera” importante: la actitud que la sociedad adopta ante la persona con discapacidad.
Creemos, en consecuencia, que eliminando estas barreras de actitud (sea por autocomplacencia, lastima o, incluso, por protección y admiración innecesaria), con las que aún hoy en día nos encontramos, todas las demás barreras físicas y de comunicación serán más fáciles de remover.Terminamos invitando a pensar en las barreras que ya hemos hecho caer y dar gracias por ello. Animamos a no desfallecer en la denuncia de todo sistema no inclusivo que sólo vele por el bienestar de unos pocos y no por el de la totalidad de las personas.